LLUVIA DURANTE TU RUTA, ¿Y AHORA QUÉ? 



5 CONSEJOS PARA VIVIRLO AL MÁXIMO



1- ELIGE SIEMPRE LA ROPA ADECUADA

Cuando vayas a la montaña, nunca debes elegir ropa de algodón, ¿el motivo? este material no permite eliminación del sudor y lo absorbe, haciendo que el secado de la tela lleve mucho más tiempo que una fibra sintética y, en condiciones con mucha humedad, como cuando suceden grandes lluvias, el cuerpo baja de temperatura considerablemente, pudiendo llegar a encontrarnos en peligro de hipotermia.

Por ello, las prendas que elijamos serán algo clave para poder disfrutar de la travesía, estas deben ser siempre de poliéster, lana o nylon para las prendas interiores (así como lo más simples, cómodas y elásticas posibles) y una chaqueta exterior transpirable a la par que impermeable, a ser posible que, además repela el viento, como el nanotex. 



2- TU MOCHILA, SIEMPRE SECA
Tu mochila debe estar impermeabilizada en todo momento, ya que todo aquello que llevéis dentro, no sólo se mojaría/humedecería, si no que el agua sería peso extra añadido que dificultaría la marcha y la posibilidad de posterior confort.


Si bien la mejor opción son las mochilas impermeables y herméticas, puedes cubrir tu mochila con sacos estancos o cubre macutos (especiales para ello) o, en su defecto, bolsas. A su vez lo ideal es que, todo el contenido de la mochila vaya protegido en bolsas de modo que el agua no penetre.



Recomendamos además que abras tu mochila lo mínimo posible durante las lluvias mientras realizas la lluvia para evitar que entre la humedad, por ello lo ideal es guardar tus snacks o comida que vayas a consumir pronto en los bolsillos de tu chaqueta impermeable.


3- ¡FUERA AMPOLLAS! HOLA CALZADO CÓMODO

Los calcetines mojados o incluso húmedos hacen que las posibilidades de que aparezcan ampollas y rozaduras aumenten, sobre todo cuando utilizamos botas rígidas. Es recomendable llevar siempre encima algún aceite, bálsamo, o pomada específica para cuidar la piel y evitar así la fricción en planta, talón y/o dedos.

Cuando la lluvia dura varios días, tarde o temprano los pies terminan mojándose, sobre todo cuando nos encontramos con zonas encharcadas, arroyos, etc.; usar las zapatillas de trail o de montaña con caña baja es una opción muy inteligente, ya que suelen ser mucho más blandas y transpiran más que las botas, minimizando las ampollas, además se secan más rápido y son ser más cómodas.

4- HIDRÁTATE
Debemos hidratarnos, suena muy obvio, pero tendemos a olvidarnos de beber en el momento en que llueve, ni que decir hace falta que estar bien hidratados es de vital importancia. 
Por ello tenemos que pararnos de vez en cuando para comer y beber algo.

5- LA TIENDA ES TU REFUGIO, CÓMO MANTENERTE CALENTITO



Pararse a descansar es algo imprescindible, sobre todo en marchas largas y destinos ambiciosos, así, en estas circunstancias, mantener la tienda de campaña seca es el último desafío al cual nos enfrentaremos. Para esto deberemos dejar todo el equipo que se haya mojado fuera de la tienda, de manera que la humedad no te enfríe desde dentro de tu refugio, ¿Cómo? dejándolas en el vestíbulo o bajo el doble techo de la tienda. 

Debemos asegurarnos de que la tienda está debidamente montada, bien ventilada, y que tenemos espacio de sobra para nuestra comodidad dentro de la tienda mientras llueve. 
Algo importante a recordar es el lugar en el cual plantamos nuestra tienda, el sitio ideal sería una cuesta llana, en la cual orientaremos la tienda de bajada, de modo que el agua no da de cara a la entrada.

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